UN HECHO de crucial importancia es reconocer que las ondas acústicas que creamos cuando hablamos tienen frecuencias relativamente bajas: nuestro oído es sensible a ondas acústicas cuyas frecuencias están comprendidas entre 20 y 20 000 Hz. Estas frecuencias son pequeñas si las comparamos con las frecuencias de la luz visible, por ejemplo, que son del orden de 1014 Hz (un uno seguido de catorce ceros).
http://biblioteca.redescolar.ilce.edu.mx/sites/cie...cia3/112/htm/sec_23.htm
Otros tutoriales, guias o manuales de este autor: